LAS 40 - Marta Lorente


Revista de La Nacn 22/04/2001
LAS 40

Marta Lorente

Desde chica fui muy lectora. Después descubrí la actuacn... Y la narracn fue la fusión perfecta 
Con Para ponerse colorado, acomete la narracn erótica; sus invitados son los excelsos ratones de Margarita Duras, Vargas Llosa y Angeles Mastretta
1. ¿Mejor ponerse colorado antes que verde? 
-Sí, porque da a entender que no perdimos del todo la inocencia... ¡A veces hasta es verdad!
2. ¿Cómo es tu público? 
-Muchas parejas, grupos de jóvenes, señores sueltos... Pero también he visto a mujeres sentadas solas, tomando su copa y escuchando.
3. ¿La culpa fue de Eva? 
-¡Siempre! Por eso, otra mujer escribió: "Hombres necios que acusáis..."
4. ¿Qué es la pareja hoy? 
-Algo tan difícil como en otras épocas.
5. ¿Cómo decidiste meterte en esto? 
-Desde chica fui muy lectora. Después descubrí la actuacn... Y la narracn fue la fusión perfecta.
6. ¿Nunca es bueno que el hombre esté solo? 
-No sé si es bueno o malo... ¡Pero no puede!
7. ¿Por qué todos textos contemporáneos? 
-Por afinidad personal con la literatura de hoy y latinoamericana; pero entre cuento y cuento intercalo consejos del Kama Sutra...
8. ¿Amor nocturno o madrugador? 
-A cierta edad, mejor mostrarse en el misterio de la noche.
9. ¿Sedas o cuero? 
-Sedas y más sedas.
10. Lo que deberíamos aprender de Oriente. 
-La meditacn, que no es más que poder frenar cada tanto y mirarse para adentro.
11. Narradora y actriz: ¿es lo mismo? 
-No: el actor debe ser un personaje, y el narrador es él, entrando y saliendo de diferentes situaciones.
12. ¿Cómo mantenés el optimismo? 
-Cuido mis plantas, toco la tierra y acarreo macetas de un lado a otro del patio...
13. ¿Qué cuentos oías en tu infancia? 
-Las anécdotas familiares que me contaba mi abuela española.
14. ¿Tenés fe en la energía solar? 
-Y, mejor tenerle, porque si no...
15. ¿Y en la paloma de la paz? 
-¡No me gustan las palomas! A la paz la debe representar un bicho inexistente: su genoma todavía no fue creado.
16. ¿Fuiste una madre permisiva? 
-No. Tuve a los tres muy seguidos y usaba el grito y el chirlo. Pero podían hablar conmigo, creo... ¡Después les pregunto!
17. ¿Tu casa es un refugio? 
-Sí; la mía, sí... Pero como mis hijos hacen música, no sé si los vecinos dirán lo mismo de las suyas.
18. El sexo no virtual, ¿será una extravagancia, algún día? 
-Espero sinceramente que no.
19. ¿A vos qué te ruboriza? 
-Que me sorprendan en falta. Y otras cosas también, no voy a hacerme la canchera... Por eso, dejé de lado textos que eran más para la lectura íntima.
20. ¿En qué te parecés a la Venus de Botticelli? 
-En que me pongo la mano así, tapándome la pancita...
21. ¿Cómo tomás la vida? 
-Básicamente, como viene.
22. ¿Estás retomando una tradicn antigua? 
-Mmm... No, creo que los narradores de hoy somos un invento absolutamente urbano.
23. ¿La fantasía es una isla? 
-No. Una isla es algo inaccesible. La fantasía está mucho más cerca.
24. ¿En qué estadística querrías estar? 
-En la que estoy: dentro del 3 por ciento de fumadores que nunca intentaron dejar de fumar.
25. ¿Lo esencial es invisible al voyeur? 
-No, seguro el voyeur hallará lo esencial dentro de lo que busca.
26. ¿Qué te decían los primeros libros? 
Todo! Empecé a los 13 con Corín Tellado, pero enseguida me pasé a Cortázar.
27. ¿Volverán los oscuros zaguanes? 
-Podríamos pedir a las constructoras que los trajeran de vuelta, pero tendrían que venir con padres vigilantes incluidos.
28. ¿Una imagen vale más que mil palabras? 
-Yo me quedo con las palabras, porque las acomodás y armás la imagen que más te gusta.
29. En el amor, ¿hay una edad para el retiro? 
-No, de ninguna manera.
30. ¿Cocinás vos o cocina él? 
-Los dos, pero por turnos, nunca juntos. ¡No dejaría que nadie metiera mano en mi salsa!
31. ¿Sos una dama en la mesa? 
-Sí, en la mesa sí.
32. La estacn más sexy del año. 
-La primavera. Aunque el otoño tiene su encanto, ¿no?
33. ¿El libro menos erótico que leíste? 
-La perfecta casada, de Fray Luis de León: es el menos erótico que leí, y también uno de los más maravillosos.
34. ¿El hombre es como el oso? 
-¡Pero por favor...! Eso de que cuanto más feo más hermoso lo inventaron sus asesores de prensa.
35. ¿Qué cancn te pinta entera? 
-No sé... pero sí la que me gustaría que me pintase: Mi chica es un arco iris, de los Rollings.
36. ¿Escuchás consejos? 
-Siempre. Y no sólo los que me dan a mí; en el colectivo oí a una madre machacarle a su hija: ¡Nena, date tu lugar!, y después lo usé en un especculo, con mucho éxito.
37. Con la máquina del tiempo, ¿irías al pasado o al futuro? 
-A ninn lado. La desenchufo y listo.
38. ¿Qué pensaría Shakespeare de tu especculo? 
-Que es caro. Y se iría sin pagar. ¡Parece que era un gran amarrete!
39. Según las compañías aéreas, los pasajeros tienen la idea fija. 
-Sí, algo leí, parece que algunas parejas se entusiasman mucho con las alturas. ¿Será el miedo a volar?
40. ¿Y si uno es pobre, qué le queda? 
-La imaginacn, que no es poco.

Texto: Cecilia Madrazo

Para ponerse colorado es un especculo de narraciones eróticas basado en textos
literarios, que Marta Lorente presenta los sábados en Finis Terra.

- ¿Cómo seleccionaste el material?
- Al principio descarté cosas que me parecían demasiado fuertes pero a la larga fui cambiando de opinn. Puse fragmentos de Arráncame la vida, de Angeles Mastretta; Afrodita, de Isabel Allende; Los cuadernos de don Rigoberto, de Vargas Llosa; No es bueno que el hombre esté solo, de Elena Marengo; El coro más osado del oeste, de Susana Sivestre y, entre otros, pasajes del Kamasutra. Pero también busqué dentro de mi propio erotismo. Es la primera vez que tengo tanto tiempo un especculo en cartel; creo que tiene que ver con lo que me costó domarlo.

- ¿Cuáles fueron las dificultades?
- La temática es espinosa. Es un especculo que empecé a disfrutar después de un tiempo, porque tal vez desde mi propio rollo no tenía claro qué iba a pasar conmigo y con el público. Tenía que hacer mías las palabras del texto, porque al decirlas pasan a representarme. Hay gran diferencia entre la lectura y la narracn oral.

- ¿Hay alguna razón por la que la mayoría son de autores latinoamericanos?
- Porque me identifico más con ellos que con un autor inglés. Todo en esos autores es mucho más sensual.

- ¿Cómo reacciona el público?
- De diferentes maneras: están los que no quieren ninguna complicidad y rehúyen la mirada, los que tienen ataques de tos compulsivos, y hasta los que se levantan molestos y se van. Pero la mayoría comparte, descubre, aplaude.

- ¿Qué tipo de público viene?
- Hay muchas parejas, también vienen hombres solos y —algo que no pasaba con otros especculos de narracn oral— también viene gente joven.

- ¿Cuál es, a tu criterio, la diferencia entre erotismo y pornografía?
- La pornografía es mucho más expcita y más descarnada mientras que el erotismo tiene que ver con sensaciones, imágenes, fantasías, metáforas. Y además en este especculo yo no me convierto ni pretendo ser un personaje erótico. No soy yo el objeto del deseo. Por eso deseché vestimentas que lo sugirieran. El desafío es la palabra.

- ¿Cómo decidiste ser narradora?
- Un poco por casualidad. Yo venía de estudiar Letras y me gustaba el teatro. Un día vi un aviso de un taller de cuenta-cuentos. Por curiosidad participé y me encantó el desafío de la narracn, que debe recrear un clima, encontrar un tono.

- ¿En qué ámbitos desarrollás tu actividad?
- En pubs, teatros, cafés. También lo hago en un hospital psiquiátrico, donde donde coordino un taller literario y de teatro y relato cuentos a los pacientes.

- ¿Con qué objetivo?
- El cuento sirve como disparador de lo que se va a trabajar, tanto en teatro como en lo literario, y también para abrir puertas desde un lugar diferente al del terapeuta. Es como mostrar un aspecto de la vida y que cada uno lo interprete desde y hasta donde pueda. Eso ayuda al paciente.

- ¿Hay una eleccn predeterminada de acuerdo a cada enfermo?
- Depende de la patología, si estoy trabajando con adictos busco cosas cortas, porque tienen poca capacidad de atencn. En los grupos con más psicosis o depresión me cuido de ciertas temáticas sombrías.

- ¿Qué recogés de esa experiencia?
- Hay una valoracn muy grande de ese momento en que yo le cuento las historias. Ellos lo sienten como algo personalizado y lo valoran. Por otra parte, es gente que tiene dificultades para concentrarse en la lectura, y lo agradece.

- ¿Creés que el erotismo también cumple una funcn?
- Creo que el erotismo es sano. Es parte de la vida. No querría sobredimensionarlo, pero es tan bueno como sentarse a comer una buena comida o leer un buen libro.

- ¿Existe una relacn de salud entre tu trabajo en el hospital y en el escenario?
- Un día, cuando narraba un pasaje del Kamasutra que dice: "La mujer es como como la albahaca, que sólo rinde su fragancia cuando se la frota con las manos", una jovencita del público interrumpió diciendo: "Voy a tener que traer a mi novio para que aprenda". Yo creía estar haciendo un espectaculo erótico pero parece que también puede llegar a ser didáctico.

Clarín Espectaculos
Viernes 10 de agosto de 2001